El Hotel
Una historia que contar
Fue en la Semana Santa del 2001 cuando escapando de la ciudad en busca de lo auténtico, descubrimos el Matarraña, una comarca llena de contrastes, de historia; un terreno donde sus pueblos quedaban unidos por coloridos y hermosos paisajes que no dejaron de sorprendernos mientras los recorríamos, hasta que finalmente nos encontramos con Calaceite, un lugar mágico que nos cautivó. Un pueblo que nos hizo soñar y a ese sueño lo llamamos Cresol.
Un hotel solo para adultos
El Cresol era un antiguo molino de aceite del siglo XVIII rehabilitado en un pequeño y singular hotel boutique de 6 habitaciones las cuales quedan distribuidas entre una planta superior y una buhardilla. Un atrevido equilibrio entre sus muros de piedra y el arte contemporáneo que lo decora lo convierten en un lugar acogedor y singular, concebido para ser sentirse como en tu propia. Un remanso de paz donde sentirse dueño del tiempo.